Mike Rowehl vuelve sobre el concepto de web móvil, en un artículo que presenta la siguiente tipología de páginas web según su orientación a los dispositivos móviles:

Aplicaciones específicamente móviles: aquellas que sólo tienen sentido si su uso principal se lleva a cabo a través de un dispositivo móvil. El ejemplo que da no tiene desperdicio: MizPee.

Aplicaciones con mejoras para móviles: las que, cuando son accedidas a través de un móvil, modifican o añaden características diseñadas para este tipo de dispositivos.

Aplicaciones conscientes de los móviles: no modifican el contenido ni el comportamiento de la aplicación, sino que simplifican su presentación para adaptarla a los dispositivos móviles.

El resto de las aplicaciones: sólo accesibles desde un dispositivo móvil en la medida en que este soporte los formatos y estándares que utiliza el sitio web en cuestión.

La opinión de Mike (o más bien lo que yo interpreto de su texto) es que, aunque con el tiempo los estándares y las herramientas incorporarán mecanismos que permitan diseñar páginas móviles sin preocuparse de sus características específicas, seguirá existiendo la necesidad de decidir si queremos realizar un trabajo extra para mejorar la experiencia de nuestra aplicación web para dispositivos móviles, o incluso para un dispositivo concreto (como ocurre con Digg y el iPhone).

Creo que la idea es correcta: siempre existirán dispositivos que por su tamaño o sus prestaciones harán posible ir más allá de las capacidades básicas de renderización que marquen los estándares del momento, ya sea Ajax, Flash o gráficos 3D.

A corto plazo es previsible que se produzca cierta segmentación en las páginas web para móviles, apareciendo versiones destinadas a dispositivos con características por encima de la media y que tengan importancia estratégica por su cuota de mercado o su relevancia en los medios. Estas versiones serán independientes de la versión plana y sin características adicionales para la mayoría de los teléfonos móviles.

También me parece probable que los navegadores jueguen un papel relevante en esto, si alguno de ellos permite a los desarrolladores centrarse en él y despreocuparse del hardware en el que corre ofreciendo una amplia base de dispositivos en los que se ejecute de manera homogénea.

En cualquier caso, a día de hoy considero que lo mejor que podemos hacer es estudiar detenidamente qué ofrecemos en nuestro sitio web, a quién va destinado, qué posibilidades de conexión móvil van a tener nuestros potenciales usuarios, cuánta de nuestra funcionalidad requiere javascript, css, flash… y actuar en consecuencia.