Una entrada publicada por Michael Mace, un consultor especializado en tecnología móvil, ha provocado un intenso debate sobre el futuro de las aplicaciones nativas para móviles. La entrada se titula Mobile applications, RIP, y comienza con un resumen que traduzco a continuación:

El negocio de  hacer aplicaciones nativas para dispositivos móviles está muriendo, aplastado por un mercado fragmentado y prácticas de negocio restrictivas. Los problemas son tan graves que la web móvil, pese a sus muchas deficiencias técnicas, es ahora una forma mejor de proporcionar nueva funcionalidad a los móviles. Creo que esto conducirá a un rápido auge del desarrollo de la web móvil, reemplazando en gran parte al negocio de las aplicaciones móviles. Esto tiene enormes implicaciones para los operadores móviles, los fabricantes de dispositivos, los desarrolladores y los usuarios.

Mace vivió el auge y caída de Palm desde dentro, y percibe que se ha llegado a un punto en el que la falta de modelo de negocio de las aplicaciones nativas moverá gran parte de las aplicaciones a la web, técnicamente inferior pero con un modelo de negocio superior.

El artículo ha provocado respuestas de varios bloggers del mundo del desarrollo móvil. Mike Rowehl de Mowser está básicamente de acuerdo (Native Mobile Apps vs Mobile Web Apps) en esa tendencia hacia la web, aunque precisa que lo mismo ocurre con los ordenadores personales y las aplicaciones de escritorio. Simon Judge opina (Mobile Apps vs Web) que el modelo de negocio tradicional está efectivamente muerto, pero hay sitio para modelos alternativos como las aplicaciones nativas con publicidad integrada. Menos convencido se muestra Rafe Blandford, de allaboutsymbian.com, que considera (The future of mobile development?) que lo importante es que en el futuro los usuarios accederán a las aplicaciones de una manera uniforme, sin ser plenamente conscientes de si están accediendo a algo nativo o algo web. El que más se opone a la decadencia de las aplicaciones nativas es David Beers, otro veterano de Palm, para el cual (Have mobile apps had their moment?) a este tipo de aplicaciones les espera una época de esplendor, provocado, entre otras cosas, por los servicios basados en localización (LBS) y la creciente percepción por parte de los usuarios de que los dispositivos móviles son realmente una plataforma para ejecutar aplicaciones.

El debate todavía continúa, constituyendo un interesante ejemplo de conversación a través de blogs, tanto a través de los comentarios como con enlaces entre entradas que se contestan entre sí.

Mi opinión sobre el asunto: el iPhone y Android van a ser dos factores determinantes. Si alguna plataforma con un modelo de programación razonablemente abierto  gana una importante cuota de mercado arrastrará a la competencia hacia el mismo modelo. El iPhone está teniendo un gran éxito comercial, pero falta ver cómo de abierta es su SDK; Android plantea una plataforma muy abierta, pero está por ver que consiga una cuota de mercado significativa. Pero si Android tiene la mitad de éxito que el iPhone, y Apple libera una SDK la mitad de abierta que la de Android, a las aplicaciones nativas para móviles les espera una época dorada.