Un lector del blog me ha escrito un correo a una de las cuentas de Ipoki y me ha hecho pensar en un par de cosas.

Primero, en que no tenía formulario de contacto. El plugin cformsII para WordPress se ha encargado de arreglarlo.

Segundo, en lo difícil que resulta decidir cuándo un móvil es “antiguo”. El correo hablaba de la dificultad de trabajar con números en punto flotante(1) en móviles con CLDC 1.0, ya que no hay soporte nativo. Estos móviles no tienen hardware dedicado a trabajar con punto flotante y las emulaciones por software son excesivamente lentas. El caso es que, pese a ser móviles antiguos (creo el último de Nokia con CLDC 1.0 es el 3230 y es del 2004), todavía existe un número importante de ellos en uso.

Así que la pregunta es: ¿cuándo compensa tener en cuenta estos móviles en el desarrollo? Mi respuesta: nunca. No debemos ser tímidos a la hora de descartar dispositivos por su antigüedad, ya que el número de potenciales usuarios perdidos disminuye con el tiempo, y a mucha velocidad. Preocuparnos de cómo hacer que algo funcione en un dispositivo de hace tres años consumirá recursos que estarán mejor empleados en una versión para el iPhone, o para S60 3rd Ed. FP2, o para Android. Si es posible que funcione en mi viejo N70 con algunos cambios menores, estupendo. Pero los dispositivos más recientes proporcionan formas cada vez más cómodas y eficaces de hacer las cosas, y generalmente no vale la pena tomarse el trabajo de pensar cómo hacer las mismas cosas para teléfonos de una generación anterior. Hablo por supuesto de desarrolladores amateurs, o de autónomos o pequeñas empresas. Las empresas grandes (o veteranas) tienen herramientas, recursos y metodologías para sacar el último juego Java para un montón de modelos distintos y rentabilizar el desarrollo. Pero no es mi caso, e imagino que tampoco el da la mayoría de lectores de este blog.

(1) Realmente en español lo correcto es “coma flotante”, pero no puedo evitar que me suene raro. Históricamente el punto es utilizado sobre todo en el mundo anglosajón, con la coma siendo la norma en Europa y Sudamérica, entre otros sitios. Imagino que la influencia de Internet acabará decantando la balanza a favor del punto.