CNET publicó ayer una entrevista con el CEO de Symbian titulada Symbian CEO pitches middle ground between iPhone, Android (algo así como ‘El CEO de Symbian se posiciona en terreno intermedio entre iPhone y Android’). Es la primera entrevista que leo del principal ejecutivo de Symbian, llamado Nigel Clifford, y si algo me ha llamado la atención es cierta falta de convicción en algunas de las declaraciones, como si no tuviese una estrategia clara con la que afrontar los retos que se le vienen encima.

Symbian es en la actualidad, y desde hace ya unos años, el líder de ventas en su sector. El único mercado en el que Symbian es irrelevante es el norteamericano, dominado por RIM, Microsoft y el Mac OS del iPhone. El señor Clifford achaca esta situación a las características del mercado USA, en el que la estrategia de las operadoras ha sido apostar por dispositivos de gama baja para minimizar el coste de las subscripciones. Sin embargo, no veo cómo eso explica el retraso de Symbian frente a los demás sistemas operativos de smartphones.

La parte más interesante de la entrevista está en las preguntas sobre el iPhone y Android. Las respuestas del CEO de Symbian pretender dar a entender que:

  • su sistema, al contrario que el de Apple,”…deja experimentar a la gente, proporciona SDKs y APIs fáciles de usar”
  • ellos, al contrario que Google, quieren “hacer dinero con esto. […] Tenemos una plataforma con una audiencia entendida, realmente lucrativa que va a pagar si les das una buena aplicación”

La única ventaja de Symbian es su posición dominante en el mercado. A partir de ahí, el iPhone posee un factor cool que ni Nokia ni sus socios van a poder igualar, con un entorno de desarrollo no creo que sea más restrictivo que el de Symbian. Y si hablamos de hacer dinero, el punto de distribución único al que obliga Apple propociona una gran oportunidad a la “larga cola” de desarrolladores que no pueden permitirse una distribución propia efectiva. En cuanto a Android, con un entorno de desarrollo muy flexible y la plataforma más abierta del mercado, se postula como la alternativa más prometedora para la audiencia entendida e interesada en buenas aplicaciones.

Me gustó sin embargo la frase con la que resumió la diferencia entre los PCs y los smartphones: dadas las restricciones de estos últimos, “la necesidad de hacer las cosas de forma muy elegante es un imperativo”.